¡Mi hijo no para quieto!

Antes de los tres o cuatro años, la actividad en los niños es tan intensa que pueden presentar conductas alborotadoras o problemas de sueño, sin que por ello signifique que sufre hiperactividad. Se debe simplemente a un “exceso de energía”

Continuar leyendo: ¡Mi hijo no para quieto!

Fuente: Padresonones.es